jueves, 14 de noviembre de 2019

Hacer España grande de una vez


Siempre he sido una buena estudiante, huérfana de madre y con padre en paro, pude acceder a la universidad gracias a la ayuda de mi familia y del Estado.

No se cree una idea errónea y preconcebida de mí, mi familia era pudiente, tenían una gran empresa y económicamente eran solventes, pero la vida da muchas vueltas, y las desgracias ocurren, y pueden torcerlo todo en un par de segundos.



Por lo tanto, esta fue la situación que tuvimos que afrontar, con mis abuelos cobrando la pensión mínima (mi abuela se tuvo que exiliar por culpa de Franco y su represión, pero ese eso otro tema que trataré más adelante; además conocerá de primera mano la historia de sus antepasados...), padre en paro y con una niña.

Estudié en un buen colegio concertado, (por desgracia la educación púbica de nuestro país deja mucho que desear todavía) y fui a la universidad (en este caso publica, por supuesto, la privada es solo para los de su clase); y por mis buenos resultados obtuve una beca del Estado que me pagó mis estudios.

Al terminar, allá en el 2011, y con una crisis que atozaba todo el país, gracias de nuevo a la brillantez de sus amigos gestores de la Gaviota, me fui de España a buscarme la vida, como tantos jóvenes. Estuve cinco años fuera, entre los cuales trabajé para pagarme un máster, y todavía con la ayuda de mi familia (el Norte de Europa es muy caro para la capacidad adquisitiva de los españoles) y volví con idiomas y currículum dispuesta a trabajar en mi país.

De poco me sirvió, después de dos años a base de contratos basura y de prácticas que bien valían ni la cuarta parte de lo que me costó sacarme el Máster, he decidido volver estudiar (por supuesto con el apoyo de mi familia) para sacarme unas oposiciones, y poder tener un trabajo seguro, haciendo lo que realmente me gusta y para lo que estoy hecha, ser bombera.

Porque además de todo soy mujer, soy valiente y tengo capacidad para realizar lo que me proponga, y ni usted ni los de su clase va a impedir que gente como yo, a la que una vez la vida se le torció, consiga estudiar y alcanzar sus sueños, desarrollarse como persona y tener capacidad de raciocinio para distinguir a los que quieren hacer de nuestro país, un lugar para unos pocos. Los que solo quieren un pueblo inculto que puedan someter a base del miedo al infierno, dirigidos por una Institución que no paga ni el IBI, y por un patriarcado que nos lleva directos a 1936.

Por que, Dios no lo quiera, si sus votantes no tuvieran educación ni sanidad sufragada por los poder públicos, como ustedes proponen, la parte de pueblo libre para decidir sería bastante más lista para darse cuenta del error que comenten al apoyar valores tan atrasados como la supresión de la Ley de violencia de género, la deportación de inmigrantes o suspender el espacio Schengen.

Vivimos en un mundo globalizado, sin fronteras y en el que todos los seres humanos somos iguales y deberíamos tener acceso a los mismos derechos y libertades (punto 1.2 de su programa electoral¿?), base del fundamento de nuestra Constitución, algo que no le será fácil reprimir.


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