martes, 7 de febrero de 2017

Cada uno ve lo que quiere ver

¿Alguna vez te has parado a pensar qué influye en el cambio?; o mejor dicho, ¿cómo influye tu conducta en los cambios? Una parte muy importante de ti está basada en emociones, pensamientos y comportamientos. El control de esas emociones y la autoconciencia de tus acciones son requisitos fundamentales para regular tu conducta.

"Quiénes logran dominar sus emociones pueden manejar los cambios"


Visualizar a dónde queremos llegar es el primer paso para conseguirlo. La actitud, el carácter y la energía que se transmite proyecta un camino que condiciona nuestras acciones y las de los demás. 

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Conócete a ti mismo, haz caso de tus intuiciones. A veces, la primera impresión es la buena. Según tu estado de ánimo, leerás una cosa u otra, reaccionarás de una manera distinta acorde al pensamiento en ese momento. Y, "tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto", dijo Henry Ford.

Tomar consciencia de nuestras acciones y comprender los sentimientos de los demás, nos llevará a entrar en una fase más profunda de la inteligencia emocional. Es el carácter, el cómo te enfrentas a cada situación, el que decide dónde queremos llegar y quién queremos llegar a ser. Sé positivo, tenaz y correcto, y el universo te recompensará.