jueves, 26 de enero de 2017

El ROPO

Las nuevas tecnologías han cambiado la sociedad del siglo XXI. La comunicación, la sociabilización, la búsqueda de información; e incluso las transacciones comerciales, dependen cada vez más de los sistemas "no-físicos" de actuación.

Esto ha propiciado la aparición de nuevos modelos de negocio online; los llamados e-commerce o comercio electrónico. Por ejemplo, la cadena multinacioanl, Tesco PLC, ha llevado a cabo una estrategia de m-commerce (comercio móvil) muy efectiva para incrementar sus ventas online en Corea del Sur:




Emprendimiento

Cada vez más personas se están decidiendo a montar una tienda online, o de adaptar sus negocios al mundo web. Varias ideas de negocios se centran en el B2B (Business to Business o negocios entre empresas) en las plataformas electrónicas.

Esta nueva forma de comprar y vender agrupa multitud de alternativas diferentes. Como indica la escuela de comercio electrónico @ecommaster, una nueva modalidad de negocio es el dropshipping, o venta sin stock.

Pero, sobre todo, lo que definitivamente está revolucionando este sistema de compras online, son los dispositivos móviles. Está clara la tendencia al alza (o más bien diría, dependencia) del uso del móvil en la vida diaria de las personas. Comunicación vía whatsapp o email, intercambio de información de contenido o multimedia vía Facebook, Twitter o Instagram, etc.

Online más Offline

Tanta es la importancia del uso del móvil, que las empresas deben adaptar e incluir en sus acciones comerciales el mobile marketing. Éste es el caso de la consultora IT Sistel, que ha creado una aplicación móvil que ayuda a los consumidores a organizar sus compras dentro de la propia tienda.

Esto está llevando a la conclusión de que los modelos online u offline no son suficientes por separado, sino que necesitan complementarse. De aquí nace la nueva idea del ROPO o lo que es lo mismo: Research Online, Purchase Offine.

Hay que tener presencia online y adaptar las campañas de marketing a la web empresarias y a los dispositivos móviles y tablets. Pero no hay que dejar de lado la tienda física. Reinventarse o morir.

martes, 17 de enero de 2017

¿Para qué sirven las inmobiliarias?

Qué mirar a la hora de alquilar un piso: la zona, el alquiler/mes, número de habitaciones, garaje, y... ¡comisión de agencia! ojo al dato.

Comenzaré explicando mi paso como trabajadora autónoma en una agencia inmobiliaria para aclarar que cada cual pone sus precios y comisiones, según lo de estén dispuestos a pagar los clientes. Al ser autónoma, se trabaja únicamente por comisión. Es decir, si no vendes o alquilas, no cobras.

Una vez se tienen las casas y los propietarios marcan la cantidad que quieren conseguir, comienza una guerra de precios de agencias. ¿Quién consigue el inquilino que esté dispuesto a pagar más?, o ¿quién vende antes a menos precio arriesgándose a ganar menos?.

Además, hay propietarios que no pagan comisión a las agencias; por lo que éstas sólo pueden "sacársela" a los inquilinos.

Otro dato importante: Una agencia no suele tener la exclusiva de un piso; por lo que hay que encontrar la mejor opción.




El timo de las agencias

En el último año he pasado por tres viviendas de alquiler, de las cuales dos han sido encargadas por agencias.

La primera de ellas, la cual me reservaré el nombre, fue un visto y no visto. Una vez firmado el contrato, desapareció. Esta primera opción fue un poco a la desesperada puesto que necesitábamos mudarnos y tuvimos que pagar un mes completo de comisión de agencia, más mes de fianza, más mes de entrada. En resumen, un mes a fondo perdido.

Inexpertos, creímos que si había algún problema la agencia nos lo solucionaría. Nos equivocamos. Y después de varios intentos fallidos, tuvimos que contactar directamente con el propietario, quien dio la suerte de ser una persona muy agradable y sensata que nos ayudó desde el primer momento.

El segundo problema con esta agencia vino a la hora de irnos de la casa. Aquí volvió a aparecer para endosarnos unos desperfectos de la vivienda, que estaban anteriormente a nuestra estancia, con el único fin de quedarse con la fianza. A lo que no accedimos de primeras, aunque llegamos a un acuerdo con el propietario, dejando a un lado el trato de la agencia nº1.

Buscando otras opciones

En el segundo caso, encontramos una vivienda alquilada directamente por particular, lo cual es más sencillo y económico. Se firma el contrato y se trata únicamente con el/la dueño/a del piso para temas de pagos, deterioros o averías. Aquí, el mayor inconveniente es que los propietarios no sean demasiado mentomentodo.

Por tercera opción, lo más común es que se pida medio mes de alquiler en concepto de comisión de agencia. Ésta es la agencia nº2. La cual, por el momento, sí atiende las consultas y dudas pertinentes, aunque aún no tengamos ni llave del buzón...